sábado, 8 de junio de 2013

recuerdos subrayados

Estaba nerviosa. Más nerviosa que nunca.
El murmullo de miles de risas y gritos infantiles le recordaban lo que le esperaba.
Cogida de la mano de su madre, la agarró con fuerza como si jamas quisiera soltarla.
Un beso cariñoso en la mejilla, un beso que le deseaba suerte, fuerza, y seguridad.
Ella, pequeña, miraba a su madre mientras sus labios temblaban. Temía no hacerlo realmente bien.
Entonces la madre le soltó la mano y con una sonrisa cariñosa se despidió.
Así, la niña, con paso torpe, se acercó a la cola de niños que estaban a punto de entrar en la escuela y se quedo cerca de ella  con todo el miedo posible en su cuerpo.
Entonces, una niña de tez morena y un gran lazo blanco que sujetaba una corta coleta se dio la vuelta y se percató de su presencia.
-Hola, soy teresa.- Dijo la niña sonriente y entonces se acercó al grupo y no se separó de él en cinco años.

Ayer esa misma niña se encontraba en otra puerta distinta. Su cabeza estaba a mayor distancia del suelo, así que podía verlo todo con mejor perspectiva. Sin embargo temblaba. Temblaba igual o más que aquel dia anteriormente relatado.
Sus piernas no se sostenía como debía y sus labios vibraban de nerviosismo.
Estaba esperando su turno.Mientras su madre la esperaba afuera.impaciente.
Entonces la llamaron. Cogió el papel y nerviosa lo desplegó.
Observo impaciente esos números tan  pequeños y a la vez tan grandes.
Todo el mundo lloraba. Algunos se daban besos que olían a despedida. Otros solo pensaban en qué harían juntos al día siguiente, y también estaba aquél que solo pensaba en todo lo que le quedaba por estudiar
.Ella también abrazó y rió.
Nerviosa fue a buscar a su  madre. Aquella cuando vio aquel papel la abrazó y le beso cariñósamente como aquella vez. Deseándole con todas sus fuerzas que a partir de entonces luchara más que nunca por lo que más quería., porque cada vez estaba más cerca.

Han pasado exáctamente nueve años desde que aquella niña del lazo le saludara.
Hace nueve años comenzó una etapa que jamás olvidará.

Y con todo lo vivido y guardado en su corazón, por mucho que pese y le impida caminar a veces ella tendrá que seguir el camino. Más feliz que nunca porque no podría haber sido de otra manera.

Y si alguna vez quiere  mirar atrás, tan solo tendrá que sacar aquel recuerdo de su corazón.
Esto calmará su añoro, y además, le quitará algo de peso durante un tiempo, para que le resulte más fácil  caminar, que al fin y al cabo es vivir.

Gracias a todos los que han hecho que esa niña crezca  y ahora sea lo que es. Gracias de corazón.

3 comentarios:

  1. Fuiste una niña preciosa y vas a ser una mujer maravillosa. Gracias a ti por cruzarte en nuestro camino.

    Pe.

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  2. Es curioso... Por qué todas recordamos el lazo de Tere?

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