Es irónico como, después de tantos años juntos, con miles de experiencias increíbles a las espaldas, con miles de risas y amor, todo se desata, se suelta y se aleja. Es triste. Mucho.
Ya no miras a esa persona igual. Jamás lo harás. Pero tienes el recuerdo de cómo y cuándo lo hacías.
Tras haberte visto, sé que tu subconsciente te dice miles de cosas a la vez, y que no sabes sobrellevar. ¿ Qué? ¿Acaso me odias? ¿ Después de todo... te has intoxicado de las palabras de otros?
Lo más irónico de todo es pensar en que al final esa persona toma el camino que siempre rechazaba. (JAJ). Estar con la persona equivocada en este momento también te enseñará.Sobre todo, aprenderás que intentar anclarte a la mínima oportunidad de no estar sólo tras las tormentas no es la mejor solución. Ante el miedo y la tristeza debemos sobreponernos solos. Es así cuando nos hacemos valientes. Es cuando aprendemos. Y no hacemos más daño innecesario a los demás ni a nosotros mismos.
No te diré nada sobre la valentía de dirigirme la palabra. Pero si te diré que me has vuelto a decepcionar. Y mucho.
Como dije antes.... Jamás volveré a mirarte igual.
LV
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